Uno de los privilegios impportantes que tuve en mi juventud, fue conocer a Don Nicanor F. Gómez, autor de un libro que se llama "Ahora si soy su soldado" que narra las aventuras de su abuelo, del mismo nombre (Nicanor Gómez) el primer cristiano en Capulhuac, Estado de México y que fue muerto por una turba en Almoloya del Rio.
A don Nica, como le llamabamos, lo encontraba en muchas iglesias que visitaba con los jóvenes de la Unión de Esfuerzo Cristiano del Presbiterio del Sur, asi como en el campamento "Las Pilas Hermosas", que esta cerca de Zitacuaro, Michoacan, y del cual fue fundador. Ya con sus muchos años encima, seguía asistiendo al campamento, subía a la más alta montaña, que denominabamos La Cruz, paso a pasito, pero dejaba atras a muchos jóvenes.
Los encuentros de Don Nica, eran siempre muy agradables pues nunca faltaron las amenas historias de sus recorridos por muchos pueblos del Estado de México, Guerrero y Michoacán. Tampoco le faltaron las atinadas recomendaciones para los jovenes, cuando nos hablaba de sexo sacaba un bolillo de su bolsa, no recuerdo sus palabras, pero sus orientaciones nos ayudaron mucho a pasar los años "difíciles" de la juventud y a tomar buenas decisiones. Por supuesto, no faltó contarnos eventos tal como están narrados en su libro, que se los recomiendo ampliamente, lo publicó Publicaciones el Faro SA de CV.
Agradezco a Dios por la vida de nuestros viejitos que nos enseñaron muchas cosas y ahora es nuestra responsabilidad enseñar también a nuestros jóvenes.
Abel Plata
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario